Publicado el 17 de mayo de 2006
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Reporteros sin Fronteras se felicita por la decisión de un Tribunal de control de Caracas que, el 16 de mayo, anuló el proceso por “desacato” iniciado contra Napoleón Bravo, ex periodista del canal televisivo Venevisión que hoy trabaja en Unión Radio.
El 1 de septiembre de 2004, el periodista, conocido por sus virulentas críticas al gobierno del presidente Hugo Chávez, atacó al Tribunal Superior de Justicia (la más alta jurisdicción del país), acusándole de estar sometido al poder político. El periodista calificó a la institución de “burdel”, a causa de su supuesta “falta de actuación” en un caso de agresión. El 2 de febrero de 2006 se le impusieron varias sanciones al periodista: obligación de presentarse regularmente a un tribunal de control y prohibición de abandonar el país. Seis días después, la Fiscalía General de Venezuela abrió oficialmente un procedimiento contra él, por “desacato”.
Mientras tanto, el 16 de marzo de 2005 se promulgó la Ley de reforma del código penal. La nueva legislación aumenta las sanciones para los delitos de prensa, y en particular los de injurias, calumnia y difamación de una personalidad pública, en el marco de sus funciones. Por eso, a Napoleón Bravo podían condenarle a quince meses de cárcel.
El 16 de mayo de 2006, Alberto Arteaga, abogado del periodista, ganó el pleito en una audiencia preliminar en el Tribunal de control, que reconoció que Napoleón Bravo no había cometido ninguna ofensa ad hominem, y que la denuncia contra él tendría que haberla presentado un miembro del Tribunal Superior de Justicia, que se considerara ofendido, y no la propia institución. La Fiscalía General de Venezuela puede todavía apelar la decisión.
10.02.06 - Un periodista acusado de “desacato”: Reporteros sin Fronteras teme la entrada en vigor de la ley de reforma del código penal
Reporteros sin Fronteras está preocupada por la acusación de “desacato” efectuada por la Fiscalía General de Venezuela a Napoleón Bravo, del canal Venevisión, el 8 de febrero de 2006. Si la acusación fuera adelante significaría que, por primera vez, se ha llevado a cabo la aplicación de la ley de reforma del código penal, promulgada el 16 de marzo de 2005, que endurece considerablemente las sanciones para los delitos de prensa.
“Con el precedente de Napoleón Bravo, la aplicación de la ley de reforma del código penal comprometería gravemente el futuro de la libertad de prensa en Venezuela, ya que se trata de una ley liberticida para los medios de comunicación. Por otra parte, al periodista podrían condenarle por unos hechos anteriores a la promulgación de la ley. Y en ese caso se burlaría el principio de no retroactividad de la ley”, ha declarado Reporteros sin Fronteras.
Napoleón Bravo, cuyo verdadero nombre es José Ovidio Rodríguez Cuesta, está acusado de haber denigrado, el 1 de septiembre de 2004, al Tribunal Superior de Justicia, la más alta instancia judicial del país, en el programa “24 horas”, que presentaba en Venevisión.. Además, Napoleón Bravo habría lanzado una auténtica diatriba contra el sistema judicial venezolano, que según el se encuentra sometido al poder político. La fiscal nacional Luisa Ortega Díaz le acusó de “desacato”, y envió el caso a un juez de primera instancia, que ahora debe dictaminar.
A Napoleón Bravo, resueltamente crítico con el gobierno de Hugo Chávez, podrían condenarle a quince meses de cárcel.
El 2 de agosto de 2007 Chauncey Bailey, redactor jefe del Oakland Post, acudía a su trabajo en Oakland cuando un hombre encapuchado le disparó a bocajarro, matándole en el acto.