Publicado el 23 de enero de 2007
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Por primera vez, Reporteros sin Fronteras ha podido viajar oficialmente a la República Popular de China. En esa ocasión la organización estableció conversaciones con las autoridades, que permitieron abordar la cuestión de la libertad de prensa y hablar sobre las formas de mejorarla. Las autoridades gubernamentales se manifestaron dispuestas a reconsiderar la situación de los periodistas, y los internautas, que actualmente se encuentran encarcelados. Las entrevistas fueron el inicio de un diálogo que, tanto unos como otros, desean que prosiga con ánimo constructivo. En ese marco, las autoridades ofrecieron a la organización la posibilidad de organizar actividades en el país.
Reporteros sin Fronteras agradeció a las autoridades chinas que hubieran votado favorablemente la resolución 1738 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la protección de los periodistas en zonas de guerra. Era urgente que la comunidad internacional tomara esa iniciativa. Porque en Irak, desde el comienzo del conflicto, han matado a más de 130 profesionales de los medios de comunicación. El texto, aprobado por unanimidad, recuerda a los Estados su compromiso de proteger a los periodistas y actuar judicialmente con todos cuantos les amenazan. Reporteros sin Fronteras se enteró también, con satisfacción, de que el pasado 1 de enero entró en vigor una nueva regulación, que permite a los periodistas extranjeros trabajar con mayor libertad en China.
Reporteros sin Fronteras se felicita por esos progresos y por los compromisos adquiridos, señal de que se está produciendo un cambio, en vísperas de la celebración en Pekín de los Juegos Olímpicos de 2008. La organización desea que el evento sea todo un éxito y, para el conjunto de países participantes, una ocasión de compartir los valores humanistas del espíritu olímpico.
Antes y durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, decenas de periodistas, bloggers y militantes de los derechos humanos chinos fueron detenidos, puestos en situación de arresto domiciliario o expulsados de Pekín. Los JJO han terminado y nosotros pedimos la libertad de todos los que continúan en los calabozos chinos